En 2015, República Dominicana volvió a ser uno de los países con mayor índice de muertes por accidente de tránsito del mundo; periódicamente, en la prensa, se publican decenas de noticias sobre asaltos, robos e inseguridad ciudadana; algunos casos de dolencias que requieren hspitalización, como el Zika, han ido en aumento.
A diario, los dominicanos afrontan una serie de riesgos y situaciones inesperadas que ponen en peligro su salud e incluso sus vidas, sin embargo, el porcentaje de personas que cuentan con un seguro de vida es de los más bajos del continente americano. Para la Cámara Dominicana de Aseguradores y Reaseguradores (CADOAR), una de las principales causas de esta situación es que “no hay una conciencia clara por parte de la población, en general, de la exposición a riesgos que tienen en un país como el nuestro”. Contar con un seguro, en un mundo como el de hoy, es de vital importancia y puede suponer la diferencia entre seguir adelante o quedarse a la mitad del camino.
El protagonista de esta historia es Amaury Díaz, udominicano emprendedor que pudo salir adelante tras sufrir un gran bache, gracias a que contaba con respaldo adecuado. “En mi caso, contraté un seguro porque sentía la necesidad de tener un respaldo económico para mi familia y para mí en caso de una situación inesperada. Una ayuda que a futuro pudiera darnos la tranquilidad necesaria para afrontar situaciones de las que nadie está libre y que nadie espera, como una enfermedad, un accidente o incluso la muerte”, explica Díaz.
Y así fue. A mediados del pasado año, Díaz sufrió un grave accidente de tránsito cuando una jeepeta chocó su carro, quedando muy malherido y en la cama de un hospital por varios meses. Díaz era dueño de un pequeño taller, única fuente de ingresos para él, su esposa y sus tres hijas. “El accidente me dejó en la cama, sin poder trabajar y tuve que cerrar el taller. Mi familia no tenía forma de ganar dinero mientras yo no pudiera laborar. No hubiera podido darles de comer si no hubiera sido por el seguro”, relata Díaz.
Hoy en día, Díaz, ya recuperado, sonríe porque ha vuelto a abrir su taller y no quiere ni pensar en qué le hubiera sucedido a él y a su familia si no hubiera contado con este beneficio.
A Amaury Díaz y a su familia el seguro les ayudó a superar con éxito el accidente y la larga recuperación en el hospital. Pero, en general, los seguros de vida también cubren otras desgracias como incapacidades de largo plazo, enfermedades graves o la muerte inesperada -indemnizando a la familia-, permitiendo conservar los ahorros y no incurrir en deudas.
Elegir el seguro de vida adecuado
A la hora de contratar un seguro de vida, lo más importante es conocer las coberturas que ofrece y saber elegir a una compañía de confianza, que pueda responder rápidamente ante cualquier situación. “En mi caso, la tranquilidad la encontré en el seguro de vida de Seguros SURA, que me permitió construir una solución de acuerdo a mis necesidades y tomando en cuenta mi capacidad de pago. El seguro me cubría con una renta diaria por hospitalización, los gastos médicos, cobertura de enfermedades graves o la incapacidad”, explica Díaz.
“Además, la rápida respuesta y el acompañamiento de la aseguradora fueron claves para superar con velocidad mi bache y seguir adelante”, finaliza Díaz.
Principales Causas de Muerte en República Dominicana:
* Según el informe de Indicadores Básicos de Salud RD 2014, avalado por el Ministerio de Salud Pública; La Organización Panamericana de Salud y la Organización Mundial de la Salud.

